Iván Rafael Hernández Dala: Unión Europea utiliza robótica en sus equipos de rescate
La mecatrónica robótica no solo se ha limitado a innovar los procesos de producción industrial o las formas de atender a pacientes en el área de salud. También se está utilizando para que los cuerpos de seguridad y brigadas de rescate mejoren su trabajo. Actualmente, la Unión Europea impulsa el proyecto Icarus, una propuesta en la que utilizan drones para que los rescatistas puedan revisar a zonas de difícil acceso.
Actualmente más de 20 socios son los que integran el proyecto Icarus. La UE destina alrededor de 17 millones de euros para financiar la iniciativa de innovación para que Eurecat desarrolle las mejoras, explica Iván Rafael Hernández Dala. Eurecat es una empresa de tecnología que lleva cuatros años diseñando drones para apoyar a los equipos de rescate que realizan sus operaciones en zonas de emergencias.
Las principales mejoras que se han incorporado a los drones son sensores, cámaras y softwares de navegación autónoma.
“Antes teníamos que desarrollar la electrónica, ahora ya hay plataformas muy avanzadas a las que directamente le podemos incorporar nuestro valor añadido. No nos limitamos a hacer un dron que vuele con estabilidad, tiene que ejecutar una misión.”, manifestó Pepa Sedó, directora de la unidad de robótica y automatización de Eurecat.
Uno de los proyectos más emblemáticos de la Unión Europea (UE) es Icarus, que se incluye en un programa en materia de seguridad para optimizar los recursos que se utilizan para afrontar operaciones de rescate en situaciones de catástrofes. También existen otras líneas de desarrollo de creación que no incluyen drones. Otras áreas de Eurecat diseñan artefactos marítimos y terrestres para que los cuerpos de rescate obtengan otras informaciones con mayor rapidez y actualizadas.
“Por tierra, mar y aire se espera, por ejemplo, poder localizar a las víctimas con mayor rapidez y enviar alimentos dejando caer un pequeño kit de supervivencia, lo que supone salvar vidas en muchos casos”, dijo Sedó.
Por Iván Rafael Hernández Dala

